domingo, 10 de junio de 2012

jueves, 3 de mayo de 2012

Nada más.

Era un hombre enemigo de la soledad,
Era dueño de una flor que tenía que cuidar.
Nada mas, y se dejó llevar, pobre de él.
Se alejó de su tesoro, no lo supo contemplar.
Se olvidó de la flor que tenía que cuidar

Nada mas, y se dejó engañar, pobre de él
Ya extraña los momentos que no pudo tener.
Se lamenta haber perdido lo que era parte de él
Ya no más, todo volverá ser como fue
Ahora lo miro a este hombre mirar
con los ojos partidos y nada que cuidar.
Nada más, por dejarse llevar, pobre de él.

YA NO MÁS.